Dolo eventual en el caso Jet Set: de 2 a 30 años, y un juicio que vuelve a empezar
viernes, 16 de octubre de 2026 · 3 min de lectura
Análisis. El juez Franny González Castillo hizo este viernes lo que el Ministerio Público no quiso hacer: llamar a las cosas por su nombre en el caso Jet Set. Al cambiar la calificación de homicidio involuntario a homicidio voluntario por dolo eventual, el magistrado dejó una frase que debería incomodar a más de uno: la investigación del órgano acusador es “perfecta, salvo la calificación jurídica
Análisis. El juez Franny González Castillo hizo este viernes lo que el Ministerio Público no quiso hacer: llamar a las cosas por su nombre en el caso Jet Set. Al cambiar la calificación de homicidio involuntario a homicidio voluntario por dolo eventual, el magistrado dejó una frase que debería incomodar a más de uno: la investigación del órgano acusador es “perfecta, salvo la calificación jurídica”.
Traducido: las pruebas estaban, los hechos estaban, los 236 muertos estaban. Lo único que falló fue la etiqueta que la Fiscalía le puso al expediente, y esa etiqueta era la diferencia entre 2 años de pena máxima y penas que podrían llegar a 30 años para Antonio y Maribel Espaillat.
El juez acogió el planteamiento del abogado Luis Aybar y de la mayoría de los querellantes: los dueños del Jet Set sabían del peligro del techo y siguieron operando. En derecho penal eso tiene un nombre, dolo eventual: representarse el resultado mortal y seguir adelante como si nada. El magistrado lo dijo con todas sus letras: “no fue un simple accidente, se trató de un hecho que se pudo prevenir”.

Hay, sin embargo, dos caras de esta moneda que conviene mirar con lupa. La primera: el juez rechazó las circunstancias agravantes del artículo 304 por considerar que no están justificadas hasta este momento procesal, y también rechazó la ampliación de la acusación. No todo lo que pedían las víctimas fue acogido.
La segunda: el caso se declina a un tribunal colegiado y el juicio empieza desde cero. Técnicamente es lo correcto, porque la Cuarta Sala no puede imponer penas de esa magnitud. Pero en la práctica significa más meses —quizás años— de espera para las familias que esta mañana llegaron al tribunal con la esperanza de un avance definitivo.
El Ministerio Público, por boca de Wilson Camacho, dice estar “más que listo” para el nuevo juicio. Habrá que verlo: fue su propia calificación la que el juez corrigió esta mañana, y la pregunta que queda flotando es incómoda pero necesaria: si la investigación era “perfecta”, ¿por qué hubo que esperar a que los querellantes forzaran el cambio de calificación?
La decisión de hoy no condena a nadie, pero sí marca un antes y un después: por primera vez, la justicia dominicana admite en un fallo que la tragedia del 8 de abril de 2025 pudo evitarse y que quienes operaban el negocio lo sabían. El sorteo del nuevo tribunal dirá si esa admisión se convierte en justicia o en otro capítulo de espera.
Fuentes: El Nacional, Noticias SIN, NTelemicro, Ensegundos. Diario Libertad dará seguimiento a la designación del tribunal colegiado.
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